HAMBRE EMOCIONAL
Las emociones juegan un papel importante en como nos relacionamos con la comida. Cuando estamos contentos y celebramos algún acontecimiento, generalmente lo hacemos en torno a una comida (celebrar un cumpleaños, un bautizo, un aniversario, etc.). Igualmente, acudimos a la comida cuando nos encontramos estresados, cansados, aburridos, tristes o en soledad, buscando enmascarar esas emociones incomodas a través del placer momentáneo que nos aporta el comer.
Pero ¿Cómo podemos diferenciar el hambre real del hambre emocional?
Hambre emocional
- La sensación de hambre surge de repente
- Tienes el deseo de comer un alimento concreto, generalmente un dulce, chocolate, patatas fritas, algo de bollería, un trozo de pizza…
- Necesitas satisfacer ese deseo de comer inmediatamente
- Surge por emociones como la soledad, el aburrimiento, el estrés o emociones que perturban
- Hay un sentimiento de culpa o vergüenza después de comer
- Al terminar de comer, sientes la necesidad de seguir comiendo
- Buscas un consuelo en la comida
Hambre real
- Aparece gradualmente
- Tú estómago comienza a gruñir, el estómago vacío, tus tripas hablan
- Puede esperar para comer, pero lo debe hacer pronto
- Cualquier alimento lo hará sentir satisfecho
- No hay sentimiento de culpa o vergüenza después de comer
- Sientes que tu energía está disminuyendo, te resulta difícil concentrarte, puedes sentirte irritado e incluso tener dolor de cabeza
- En algunos casos se puede sentir sensación de mareo
El hambre emocional se puede controlar
- Cuando aparezca te puedes parar un momento y hacerte estas preguntas antes de comer: ¿Estoy aburrido? ¿En qué estaba pensando? ¿Puedo esperar para comer algo? ¿me apetece algo especifico? ¿Tengo ansiedad?
- Si el sentimiento de hambre no está en su estómago, busque algo que pueda distraer su mente, ocúpese en otra actividad, salga a dar un paseo, llame a un amigo, escuche música, etc., y evite comer de manera impulsiva.
- Beba un vaso de agua, la sensación de hambre puede ser una señal de sed, en muchas ocasiones se confunde la sed con el hambre.
- Si el hambre emocional continua, busque un alimento nutritivo como las frutas (manzana, pera, mandarina, algún fruto seco) y consuma una sola porción de estos.
- Evite comprar en el mercado alimentos altos en azúcar, calorías y grasas, para que cuando surja el hambre emocional, únicamente tenga a la mano alimentos nutritivos.